Reseñas biográficas de la tragedia

Por Alvaro Alba

El Instituto de la Memoria Histórica de nuevo publica un estudio para que unos entiendan la problemática cubana, otros no olviden, y terceros aprendan la realidad de la Isla. El autor es Pedro Corzo, quien al frente del Instituto se ha lanzado en los últimos años a una labor titánica para producir y dirigir documentales históricos, sendas cronologías sobre la historia nacional y ahora nos trae en un poco más de doscientas páginas un estudio de cinco personajes que han marcado la historia cubana.

Esta obra “Cuba: Perfiles del Poder”, no es una historia convencional de la isla, es el recorrido rápido por la historia reciente a través de las figuras más influyentes en la vida política de los últimos cincuenta años – Fidel Castro, su hermano Raúl Castro, Camilo Cienfuegos, Ernesto Guevara y Ramiro Valdés.

El paso de unos fue fugaz, en el caso de Cienfuegos. Con Guevara la muerte le dio notoriedad y trascendencia que nunca hubiera alcanzado en vida. Ramiro Valdés es el típico caso del sobreviviente eterno, y su recorrido es la descripción de las jornadas del Moncada, del naufragio del yate “Granma”, de la Sierra Maestra, los juegos y desatinos palaciegos de Fidel Castro y la rivalidad de su archirival Raúl Castro por décadas, para terminar hermanados en la recta final, para consolidar una unidad ante la muerte perentoria del Caudillo.

Varias de estas reseñas tienen su base en los guiones de los documentales que el Instituto nos ha presentado ya y ahora la tinta y el papel dan mayor peso al argumento, sobre todo en lo relacionado a la desaparición de Camilo Cienfuegos, donde termina el relato con el testimonio de José Duarte Oropesa, sin que el autor ponga punto final a la interrogante.

En el caso de Ernesto Guevara, todo un icono de la llamada “violencia revolucionaria” del ...

siglo XX y ahora convertido en exitoso símbolo de mercadeo, el perfil es parte de la lucha política por desmitificar al autor de aventuras belicosas en África y América Latina. Primero con un documental sobre la anatomía del mito y ahora con mayor amplitud en esta reseña, Corzo busca dar argumentos a las nuevas generaciones para que ellas saquen sus propias conclusiones sobre la personalidad del autor de sendos llamados a la “lucha de clases” expresadas a través del “odio”.

Difícil la tarea cuando en el mundo cientos de adolescentes se pasean con la esfinge de Guevara estampada en camisas o playeras, dentro de la esfera de un reloj Swatch (lo mismo de pulsera que de pared), en la mochila o el bolso verde oliva, o los esquíes Fischer, en forma de tatuaje en los brazos de Diego Armando Maradona o Mike Tyson. Convertido en marca de vino (Chévere) argentino, cerveza inglesa, una marca de tabaco en Eslovenia, o el nombre de una taberna en Ljubljana, la capital eslovena. Es ya un “Che” globalizado y capaz de globalizarte. De vender y ser vendido. Nadie conoce la historia verdadera y muchos se pasean con la esfinge, de la cabeza a los pies. Y así está en la historia, como señala Corzo, con “una imagen pública que no se corresponde con la realidad. Tarea de titán la de desmitificar.

El más logrado de los cinco perfiles es el más corto, el de Ramiro Valdés. Precisamente por la ausencia de información sobre ese personaje, por su carácter de policía innato que ha cumplido a cabalidad las órdenes de Fidel Castro en cualquiera de sus cargos. La presencia de Valdés al frente del Ministerio del Interior por décadas, su salida estrepitosa del mismo, su paso en la década de los ochenta a una esfera entonces desapercibida ...
y casi anónima, la electrónica, le permitió sobrevivir e imponerse sobre otros que creían ser más imprescindibles para el régimen.

Con una paciencia asiática esperó su oportunidad para volver a aparecer en las más altas entidades gubernamentales, el Consejo de Estado y Consejo de Ministro, y milita en el Comité Central. En el caso de Raúl Castro, su obra y vida alcanzó su punto máximo el 31 de julio del 2006 cuando se hermano le puso en los brazos los cargos máximos del país (aunque de manera temporal) y de allá a la fecha ha sido el que ha controlado (parcialmente) el país.

Corzo va delineando las principales actividades del menor de los Castro y no tiene ninguna esperanza en verlo como un reformador, sino como un sujeto leal a su hermano y al proyecto que entrono. Sin competir con una biografía, la reseña de Fidel Castro es un rápido vuelo a la ideología del poder, y la expansión de estas en otras tierras. Cuando muchos creían sellado el discurso de La Habana, Corzo insistía en su expansión hacia América Latina. La realidad del continente le ha dado la razón. Los relatos anecdóticos sobre estos personajes enriquecen la narrativa, que no pierde la huella periodística de Corzo, en vez de tener en nuestras manos uno de los tantos libros sobre Cuba donde se repiten datos o se releen hechos de todos conocidos.

El libro finaliza con un breve ensayo sobre la herencia totalitaria del régimen de Castro, con una amplia documentación de la Cuba heredada en 1959 por las huestes rebeldes. Un país que se perdió, una nación difícil de recuperar a corto plazo. Futuras generaciones con una amplia y ardua tarea - rehacer Cuba. En tan inalcanzable labor se necesita de la memoria histórica. Aquí nos presentan parte de ella.